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lunes, 01 de octubre de 2012

Bonos de Impacto: Bendición o desperdicio?: Antes de que subamos al carro, vamos a explorar el camino por delante

por Valerie Dao

En esta foto de agosto, el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg inspecciona el mayor jardín terraza de la ciudad. Bloomberg está abogando los bonos de impacto social.

Más temprano este mes, el alcalde Michael Bloomberg anunció que la Ciudad de Nueva York va a emitir el primer bono de impacto social en los Estados Unidos.  Desde que anunció que Goldman Sachs financia un bono de impacto social para disminuir la reincidencia de adolescentes encarcelados en Rikers Island, el alcalde Bloomberg ha energizado a la comunidad de finanzas sociales y le ha permitido reflexionar sobre los límites de cuánto bien social se puede crear con esta naciente herramienta.  

La prisión HMP Peterborough en el Reino Unido presentó  al mundo por primera vez en 2010 los bonos de impacto social (BISs) cuando proporcionó programas sociales a los prisioneros con sentencias cortas como un esfuerzo para reducir las tasas de reincidencia.  Desde entonces, unos pocos estados en los EEUU-incluso Nueva York, Massachusetts y Minnesota-han explorado tácticas similares para remover el riesgo público del financiamiento de organizaciones motivadas por el servicio social. 

Pero los BISs tienen implicaciones que potencialmente cambien el juego para la próxima generación de finanzas fuera de los EEUU y Europa.  Ahora, otros están explorando la aplicación de esta innovación financiera en el espacio de desarrollo, resultando en lo que el Centro de Desarrollo Global (en cooperación con Social Finance) ha llamado bonos de impacto de desarrollo (BIDs).  BIDs toman las mismas construcciones de un bono de impacto social y las aplican a problemas que enfrenta el desarrollo internacional.  

Aunque no hay ningún modelo probado de un BIS efectivo (Peterborough aún está inconcluso), su promesa les ha ganado la alabanza de los gurús de finanzas sociales porque ofrecen beneficios sociales, responsabilidad gubernamental y teóricamente empoderan al mercado aprovechan la eficiente fijación de precios, todo al mismo tiempo.  Este atractivo se origina desde la estructura del contrato entre el gobierno, la organización que provee el servicio y los inversores privados.  Los inversores privados entregan el capital para que la organización de servicios funcione.  Si la organización de servicios logra los objetivos acordados por los inversores y el gobierno, el gobierno reembolsa a los inversores el monto de capital con la posibilidad de interes.  Si la organización de servicios no entrega resultados, el gobierno no tiene ninguna obligación de pagar, ahorrando los dólares de los contribuyentes para que no apoyen un programa inefectivo.  

La prensa cubriendo el anuncio de BIS en Nueva York han descrito los bonos de impacto como un ganar-ganar-ganar, mientras otros tomaron prestada  la declaración de Benjamin Franklin "Una onza de prevención vale una libra de curación" para describir los beneficios proyectados de estos nuevos instrumentos financieros, -entonces, ¿Cuánto valor pueden generar los bonos de impacto social y de desarrollo?



Responsabilidad y transparencia aumentada

Los escépticos manifestaron su preocupación sobre el potencial lucro que Goldman Sachs y otros inversores privados podrían ganar por invertir en los bonos de impacto.  Una estipulación integrada en la estructura del bono de impacto es el potencial por un bajo retorno de la inversión si se logran los resultados objetivo.  En el contexto de los programas para la reincidencia en Nueva York, esto significa que si los $9.6 millones que invierte Goldman para operar los proveedores de servicios permite realizar ahorros de los $12 millones que Nueva York usa en costos asociados con la encarcelación, podría obtener un  beneficio de algún porcentaje de los  $2.4 millones de ahorro.  

Los beneficios potenciales han sido criticados como incentivos perversos - que podría ser el interés de los inversores privados para sesgar los resultados de mediciones con fines de lucro - una preocupación particular en los países en desarrollo donde las indiscreciones financieras son comunes.   Sin embargo, esta preocupación se mitiga por requerir que una organización de evaluación independiente, mutuamente aprobada, lleva a cabo la evaluación del desempeño.  Tanto los socios públicos como los privados estarían de acuerdo con una entidad externa para evaluar los resultados producidos (o la carencia de ellos) del programa apoyado.  La existencia de la organización de medición es clave en dos maneras.  

1) Provee una evaluación rigurosa de los resultados producidos por los programas
2) Provee responsabilidad en virtud de su postura imparcial.

Atar los resultados a la financiación no puede frustrar todas las complejidades asociadas a la ayuda al desarrollo, pero crearía un proceso más intencional para asignar recursos y medir los resultados.  En pocas palabras, los bonos de impacto nos pueden ayudar a cambiar la discusión en el campo del desarrollo hacia la responsabilidad para producir resultados específicos de alto valor-una discusión que ha desplegado demasiado lentamente.  

Eficiencia mejorada

Aunque hay muchos beneficios en los bonos de impacto - no se equivoque - son difíciles de implementar.  A causa de que son herramientas nuevas (con BIDs en una fase de incubación antes que implementacion) y que es interés de todas las partes involucradas reducir el riesgo, es probable que sólo los programas fuertes con probado  éxito estadístico sean apoyados por un bono de impacto social o de desarrollo.  El rigor asociado con un proceso de selección caracterizado por estándares más altos de medición elimina las organizaciones ‘menos que efectivas,’ y obliga a las organizaciones sin ánimo de lucro, que quieren sobrevivir, a encontrar maneras más efectivas y eficientes para entregar los servicios que proveen.

Quizás por esta razón, los BISs han ganado tracción politica en ambos lados del espectro ideológico.  Un artículo de Bloomberg recientemente informó que el presidente Obama recomendó $100 millones para los BISs en presupuestos previos y tomo nota  un articulo de opinión de apoyo escrito en el Washington Post por James Q. Wilson, conocido por ser una voz conservadora como el profesor Ronald Reagan de la política pública en la Universidad Pepperdine.  

Owen Barder y Rita Perakis, del Centro para el Desarrollo Global, además explican que en desarrollo, consecuencias no intencionales crean avenidas de ineficiencia prevenible:

“Mucho del dinero puede terminar en los gastos generales de organizaciones que pasan el dinero por larguísimas cadenas de suministro, o terminan pagando por la burocracia de planear, monitorear y comunicar cómo el dinero fue usado.”  

A diferencia de las naciones más desarrolladas, beneficiarios de las ayudas destinadas generalmente carecen de la habilidad y/o los mecanismos estructurales para representar  formalmente sus voces.  Para abordar esto, Barder dice que los BIDs pueden proveer una “presión desde abajo para mejorar” por ser motivados por los resultados.  Ahora que hemos visto que los bonos de impacto social tienen la influencia de juntar apoyo de varios tipos de partes interesadas, no podemos dejar de preguntarnos si los bonos de impacto de desarrollo provocan niveles similares de apoyo.  

 

Innovación

Atrincherados en la burocracia y presupuestos ajustados, innovar es difícil para los gobiernos.  Muchos países en desarrollo enfrentan problemas compartidos que requieren varias permutaciones de soluciones efectivas- donde es necesario contextualizar  los esfuerzos de ayuda a las circunstancias locales.  Los bonos de impacto permiten que los gobiernos transfieran a los inversores privados los riesgos asociados con investigar, desarrollar o escalar un programa social efectivo.  Fundaciones, con dotaciones estrechas, también enfrentan limitaciones y podrían beneficiarse de bonos de impacto social o de desarrollo.   Las fundaciones ya tienen la motivación intrínseca de apoyar programas sociales (sin intención de un retorno).  Por proveer un medio para que las fundaciones recuperen sus inversiones iniciales mientras crean el cambio del cual la fundación es apasionada, estas herramientas financieras podrían ayudar a fundaciones o donantes a aprovecharse de sus dotaciones restringidas.  

Estos beneficios no vienen sin limitaciones.  En un paper para el Centro para el Progreso Americano, Jeffrey Liebman advierte que cinco condiciones necesitan estar presentes para que un BIS sea exitoso.  Altos beneficios económicos netos y evaluaciones creíbles se incluyen en esta lista.  Sorprendentemente, una condición aparentemente obvia falta: encontrar el comprador de impacto apropiado.  

Alicia Glen, jefe del Grupo de Inversión Urbana en Goldman Sachs dice en el artículo de Bloomberg que ve un camino hacia convertir las compañías en compradores de impacto: “Si los mercados de capitales y las instituciones financieras pueden sentirse cómodos con el perfil de retorno y los riesgos asociados con él, y también tener una doble línea de fondo como parte de su negocio, esto realmente cambia el juego".

Los bonos de impacto social están rápidamente ganando tracción en los EEUU y Europa, proveyendo un modelo de financiamiento orientado a los resultados, con potencial notable.  Mientras todavía está en su infancia, los bonos de desarrollo también tienen la promesa de establecer enlaces más claros entre resultados y financiamiento y abrir nuevos canales de inversión a través del mundo en desarrollo.  

Los bonos de impacto no están sin sus advertencias, pero un consenso estable está creciendo sobre el valor de BISs como herramientas de cambio en ciudades de Nueva York a Londres.  Gracias al trabajo hecho por el Centro de Desarrollo Global para desarrollar y probar varios modelos de negocios para los BIDs, quizá no tengamos  que esperar mucho para saber el valor de los bonos de impacto de desarrollo a través del mundo en desarrollo.  Podría cambiar el juego para el sector de desarrollo. 


Valerie Dao es asociada en Mission Measurement, una empresa que ayuda a sus clientes a crear valor a través del cambio social.  Ella regularmente aconseja a líderes de organizaciones sin ánimo de lucro y filantrópicas sobre estrategias para promover el desarrollo internacional.  Sígala en Twitter @MissionMeasure

 

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